En Mendoza, varios medios hicieron hincapié en el contexto de pobreza y precariedad que rodea al incendio ocurrido en La Chimbera, 25 de Mayo (San Juan), donde una niña de 7 años falleció atrapada entre las llamas.
Las coberturas destacaron que la vivienda donde ocurrió el siniestro era de carácter precario, sin suministro eléctrico y que la familia había estado utilizando velas para iluminarse días previos. También reseñaron que la madre de la menor fue hospitalizada con quemaduras graves y que el hermanito de 1 año fue rescatado con vida.
Otra línea presente en esas crónicas fue vincular el episodio con causas sociales, apuntando a la vulnerabilidad del sector y al uso de expresiones como “margen”, “fase terminal” o “realidades del Conurbano mendocino”—aunque el hecho ocurrió en San Juan—para ilustrar la situación como un caso representativo de exclusión.
La publicación connota que, más allá del suceso, el caso fue tratado como un símbolo de falta de oportunidades, pobreza estructural y abandono, fijando el foco no solo en el incendio, sino en el contexto social y humano en el que ocurrió.
Hasta el momento, la Justicia sanjuanina continúa con las pericias para determinar las causas del incendio.












