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Quiso mejorar su vida, entró al quirófano y murió: investigan una cirugía estética que terminó en tragedia Redactada por noticiaspocito

Maximiliano Bizzotto, un enólogo de 51 años residente en Mendoza, falleció el 21 de mayo de 2026 tras sufrir graves complicaciones derivadas de una serie de intervenciones quirúrgicas nasales a las que se sometió en el Centro Médico de Palmares. El hombre padecía desde pequeño una desviación del tabique nasal que le dificultaba respirar y le provocaba pérdida del olfato, una limitación que también afectaba su desempeño laboral, por lo que decidió operarse para solucionar el problema.

La primera cirugía se realizó el 8 de septiembre de 2025. En los días posteriores comenzaron los síntomas preocupantes: fuertes dolores y un olor desagradable proveniente de la nariz. Tras consultar al cirujano, le indicaron realizar lavajes nasales y tomar medicación, pero los estudios detectaron una infección por hongos que obligó a una segunda intervención el 15 de diciembre de 2025, durante la cual se encontró tejido necrótico.

Los problemas persistieron y en febrero de 2026 empezó a presentar salida de líquido transparente por la nariz. El 14 de mayo ingresó al quirófano por tercera vez para lo que se anunció como una intervención sencilla y breve, pero el procedimiento se prolongó más de tres horas debido a una hemorragia. Al salir, presentaba desorientación, rigidez en extremidades y dificultad para hablar. Pese a ello, fue dado de alta, pero horas después su familia debió trasladarlo de urgencia al Hospital Español, donde se detectó una hemorragia intracraneal y un hematoma. Fue derivado al Hospital Santa Isabel de Hungría, donde se le indujo coma farmacológico, y luego permaneció ocho días en terapia intensiva antes de sufrir muerte cerebral y fallecer.

La causa está bajo investigación del fiscal Oscar Malla, caratulada como homicidio culposo. La familia, asistida por los abogados Carlos Aguinaga y Nicolás Lucero, denunció presunta mala praxis y sostiene que durante la última intervención se habría producido una perforación en el cráneo. El cirujano involucrado aún no fue imputado y la Justicia aguarda los resultados de la necropsia y las pericias médicas para determinar si hubo responsabilidad profesional en las secuelas que terminaron con su vida.

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